Cuando terminó la larga mezcla, el aroma de hormigón y acero invadió el aire.
De los pilares, levantaban juntos muros, vacíos, rincones, subidas, desveladas... jamás vistos.
Y era tanta su armonía de representación, que se morían de vergüenza artistas que contemplaban cómo retrataba su corazón.

(adaptación del texto "El amor" de Eduardo Galeano)