"Este es el cuento de María Sarmiento, que se fue a cagar y se la llevó el viento" me contaba antes de dormir, mientras me daba masajes en la nariz diciendo "verás como un día, esta se endereza". Te arropas, te das media vuelta y a la mañana siguiente, todo aquello sigue igual. Pasan los veranos, navidades y fiestas, ...cuidadores de cabellos canos que preparan macarrones con tomate especialidad de la casa y te prestan un sombrero de paja que siempre queda grande.